“TINACOS DE COLOR Y PROMESAS HUECAS: RACIEL PÉREZ CRUZ ‘TAPA EL SOL CON UN DEDO’ MIENTRAS TLALNEPANTLA SE DESMORONA”
Por Juan Carlos Valdez Arévalo
Mientras miles de familias sufren cortes de agua, fugas que se acumulan por semanas y un sistema hidráulico colapsado, el presidente municipal Raciel Pérez Cruz celebró con bombo y platillo la entrega de tinacos y cisternas en 23 colonias del municipio. El acto, realizado en el Deportivo San Lucas Patoni, fue presentado como parte de una “estrategia social contundente” para mitigar la escasez del vital líquido. Sin embargo, la euforia oficial contrasta brutalmente con la realidad que denuncian vecinos y hasta trabajadores del propio organismo operador.
Según el comunicado oficial, la administración morenista habría beneficiado a cerca de mil 500 habitantes con sistemas de almacenamiento doméstico. Las colonias incluidas en esta “fase del programa” son, entre otras: Acueducto Tenayuca, Ahuehuetes, El Arenal, El Tenayo, San Lucas Patoni, San Miguel Chalma y Valle Ceylán, entre otras 16.
EL PROBLEMA DE FONDO: UN SISTEMA PODRIDO Y UNA DEUDA QUE ASFIXIA
Lejos de resolver la raíz del desabasto, la entrega de tinacos resulta, en el mejor de los casos, una medida paliativa, y en el peor, un acto clientelar. Datos duros revelan que Tlalnepantla enfrenta una crisis hídrica estructural que ningún recipiente de plástico podrá solucionar:
· Infraestructura obsoleta: El propio alcalde ha reconocido que el sistema de drenaje y alcantarillado es “inoperante”, construido en su mayoría hace más de 50 años y “absolutamente rebasado” .
· Fugas desbordadas: Entre 900 y mil 100 fugas se reportan cada mes en la red municipal. Lo más grave es que, según una denuncia de trabajadores del OPDM de diciembre de 2025, existen cerca de mil fugas acumuladas SIN ATENDER por falta de insumos y liderazgo.
· Colapso financiero: El Organismo de Agua (OPDM) está al borde del colapso financiero. El municipio arrastra una deuda de más de 2 mil millones de pesos, principalmente con CONAGUA, heredada de administraciones anteriores, pero que hoy amenaza con paralizar por completo el mantenimiento.
EL “ATOLE CON EL DEDO” Y LA FOTO POLÍTICA
Mientras los directivos del OPDM son señalados por mala administración y los empleados denuncian que no tienen ni uniformes ni herramientas para reparar las tuberías rotas, el alcalde Raciel Pérez posa frente a decenas de tinacos. La estrategia parece clara: maquillar la crisis con apoyos asistencialistas.
Vecinos de colonias como Lomas Tulpan, Valle Ceylán y San Juan Ixhuatepec han reportado que las fugas de agua los tienen desesperados, pues el líquido se tira día y noche sin que ninguna cuadrilla aparezca, mientras ellos pagan puntualmente su servicio.
“Sabemos perfectamente que el desabasto de agua es un reto complejo, pero en esta administración no nos cruzamos de brazos”, declaró el edil en el evento, según el boletín. Sin embargo, la realidad desmiente la frase. Arreglar una fuga no es “cruzarse de brazos”; regalar tinacos del color de su partido político mientras el agua potable se fuga por las grietas de un sistema podrido sí lo es.
¿AYUDA HUMANITARIA O PROPAGANDA ELECTORAL?
El comunicado presume que la medida “protege la economía familiar”, pero la lógica indica que tener un tinaco no sirve de nada si el agua jamás llega por las tuberías debido a la baja presión o a las fugas. Incluso se ha documentado que, en varias ocasiones, los cortes de agua se deben a que el OPDM no realiza el mantenimiento preventivo a los pozos, muchos de los cuales fueron recibidos sin funcionar.
La cereza en el pastel de la controversia es la estética de los apoyos. Los tinacos entregados presumen los colores del partido político del edil, lo que alimenta la sospecha de que no se trata de una política de Estado, sino de una operación de imagen para “comprar” la simpatía de los vecinos en zonas específicas, posiblemente afines al régimen.
La pregunta que debemos hacernos como ciudadadanos es incómoda pero necesaria:
¿Hasta cuándo permitiremos que los gobiernos utilicen la necesidad básica del agua como moneda de cambio política?
¿Realmente cree usted que un tinaco resuelve el problema de un drenaje colapsado que pierde miles de litros por segundo?
Si usted vive en alguna de estas 23 colonias beneficiadas, ¿Ha notado una mejora real en el suministro o solo recibió un tinaco para callarlo? ¿Sabe si los vecinos que recibieron los apoyos son los más necesitados o los más “colaboradores” con el gobierno?
Déjanos tu testimonio y tus fotos en los comentarios. Comparte esta nota y etiqueta a @Gob_Tlalne. La presión ciudadana es la única que puede convertir estos tinacos en una verdadera solución y no en un simple adorno de campaña.
