REMEDIOS PARA CURAR HONGOS EN LAS UÑAS

1– Lavar la uña afectada, limar superficialmente y poner una gota de cloro, no secar, dejar que seque al aire por si sola.

2– Poner una gota de aceite quemado, hacerlo de preferencia por las noches para dejar oreando el pie.

3– Con pomada de azufre, mezclar aceite mineral o vaselina liquida neutra, con azufre en polvo, hasta lograr la consistencia deseada.
Aplicar después lavar y de limar superficialmente la uña afectada, dejar el ungüento durante toda la noche.

4– Sumergir los pies en vinagre diluido en agua tibia al 25 por ciento (75% agua limpia- 25% vinagre) y una cucharada cafetera de sal, por 15 minutos, sacar de la solución y, no secar, esperar a que los pies, sequen solos. Hacer esto diariamente, hasta que desaparezca el hongo (esta solución también elimina los hongos de los pies).

5– Lavar el área afectada, limar ligeramente y aplicar una gota de cloro, esperar a que el cloro seque y untar ajo, hacer esto todas las noches hasta ver resultados.

6– Aceite de orégano
Poner aceite mineral o vaselina líquida a calentar sobre la flama de la estufa baja, agregar orégano, dejar hervir por 3 minutos, dejar enfriar y, colar en un recipiente limpio. Después de lavada y limada la uña, aplicar una gota en la parte afectada por la mañana y otra por la noche hasta que el hongo desaparezca.

7– Mezclar cloro, alcanfor y ajo machacado, después de lavada y limada la uña, aplicar una gota en la parte afectada por la mañana y otra por la noche hasta que el hongo desaparezca, una vez aplicada la dosis, dejar que seque sola. Repetir las veces que sea necesario hasta que el hogo desaparezca.

Observaciones:
En todos los casos es recomendable limar un poco la superficie de uña y lavar, si es posible, si no, limpiar con una toallita húmeda los residuos de la uña, antes de aplicar los remedios, para mejores resultados.

Además, si no es alérgico a medicamentos, tomar Fluconazol, 2 capsulas de 100 mg. cada 7 días por 3 meses durante la comida más fuerte del día.

SI AL INGERIR EL FLUCONAZOL
Presenta los siguientes síntomas:

Dolor de cabeza, abdominal, diarrea, náuseas, vómitos, aumento de algunas enzimas en la sangre y reacciones cutáneas y/o presenta insomnio, somnolencia, convulsiones, mareos, alteraciones en el paladar, vértigos, mala digestión, exceso de gases intestinales, sequedad en la boca, alteraciones en el hígado, comezón generalizada, aumento de la transpiración, dolores musculares, cansancio, malestar y fiebre.

SUSPENDA EL TRATAMIENTO

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