«NO CESE, NO SE DETENGA»: KENIA LÓPEZ RABADÁN PIDE A LA PRENSA CUESTIONAR SIN LÍMITES AL PODER, MIENTRAS MÉXICO SIGUE SIENDO UN CEMENTERIO PARA PERIODISTAS.
𝗣𝗼𝗿 𝗝𝘂𝗮𝗻 𝗖𝗮𝗿𝗹𝗼𝘀 𝗩𝗮𝗹𝗱𝗲𝘇 𝗔𝗿𝗲́𝘃𝗮𝗹𝗼
*El reconocimiento del discurso choca con la realidad de más de 150 ases¡natos y una impunidad del 95 por ciento en el país.
En el marco del Día de la Libertad de Expresión en #México, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, ofreció un emotivo reconocimiento a la labor de la prensa parlamentaria. Sin embargo, tras bastidores de las palabras de aliento, las estadísticas y los informes internacionales pintan un panorama desolador para los comunicadores mexicanos, donde la retórica oficialista parece chocar con una crisis de seguridad sin precedentes.
Durante el acto protocolario celebrado en el Palacio Legislativo de San Lázaro, López Rabadán rompió con la formalidad habitual para dirigirse a los periodistas con un discurso cargado de cercanía humana. “No hay nada más valioso para una persona que su tiempo, y ustedes lo dedican aquí, con una entrega admirable”, expresó la legisladora, quien confesó que si no fuera política, “sería periodista”.
Con una mezcla de halagos y exigencias, la diputada del #PAN lanzó una consigna que sonó a arenga de #guerra contra el statu quo: “No cesen, no se detengan, cuestionen al poder, cuestionen a los servidores públicos, no tengan ningún límite ético en términos de la verdad, ninguno”.
El llamado de López Rabadán a “cuestionar sin límites” a los funcionarios llega en un momento crítico. Datos recopilados por organismos internacionales y consultados por este medio revelan una contradicción brutal con la realidad que viven los profesionales de la información en el territorio nacional.
LA ESTADÍSTICA QUE MANCHA «LA LOA»
Mientras la diputada agradecía a la prensa por “poner en riesgo su vida”, los números duros indican que México se mantiene como uno de los países más l¢tales del hemisferio para ejercer el periodismo.
De acuerdo con el último informe de Reporteros Sin Fronteras (RSF), México ocupa el lugar 122 de 180 en la Clasificación Mundial de Libertad de Prensa 2026. Aunque el país escaló ligeramente dos posiciones respecto al año anterior (124 en 2025), el dato que más alarma a las organizaciones defensoras es el indicador de seguridad, en el que México obtiene una calamitosa calificación de 31.35 sobre 100, ubicándose en el puesto 160 a nivel global.
“Año tras año, México se mantiene como uno de los países más peligrosos y mortíferos del mundo para los periodistas”, sentencia el reporte de RSF.
Las cifras provenientes de diversas fuentes son escalofriantes: desde el año 2000, más de 150 periodistas han sido as¢sinados en el país y 28 se encuentran en calidad de desaparecidos. La organización Artículo 19 ha documentado que la impunidad en estos crím¢nes supera el 95 por ciento, lo que significa que “atacar a un periodista tiene mínimas o ninguna consecuencia” en México, como lo advirtió Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
Además de la viol¢ncia física, los comunicadores enfrentan un nuevo frente de batalla: el judicial. En 2025, Artículo 19 registró 69 casos de acciones legales emprendidas contra periodistas y medios, lo que representa el año más álgido en este rubro.
ENTRE EL DISCURSO Y LA REALIDAD LEGISLATIVA
La intervención de López Rabadán tuvo un tinte particularmente humano cuando recordó momentos de convivencia entre los Partidos, como “cuando partimos la rosca” y se dejó atrás “la disputa y la polarización”. Sin embargo, la crítica de los especialistas apunta a que la clase política, en su conjunto, ha fallado en proteger a quienes los cubren.
La propia presidenta de la Mesa Directiva reconoció implícitamente la gravedad del contexto al agradecer “a quienes, ejerciendo esta libertad de expresión, han incluso puesto en riesgo su vida, su libertad, su patrimonio”. Pero los analistas consultados señalan que, más allá de los aplausos en el salón de sesiones, urge una reforma estructural al sistema de protección para periodistas.
Celia del Palacio Montiel, coordinadora del Observatorio de Libertad de Expresión de la Universidad de Guadalajara, explicó a medios internacionales que los periodistas “se ven amenazados por actores criminales en colusión con agentes del Estado”, lo que ha resultado en “autocensura y un estado de violencia estructural contra los medios”.
¿UN GUIÑO A LA OPOSICIÓN O UN MENSAJE AL OFICIALISMO?
El discurso de Kenia López, figura visible del Partido Acción Nacional, adquiere relevancia política en el contexto actual. Sus palabras invitan a interpretar una crítica velada hacia la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la influencia del morenismo, donde las conferencias matutinas y las constantes críticas presidenciales a medios específicos han sido señaladas como “linchamiento público y digital” por parte de la oposición y organismos como Artículo 19.
Leopoldo Maldonado, director regional de Artículo 19, recordó que desde la presidencia de Andrés Manuel López Obrador se instaló “una disputa muy frontal en contra de medios críticos”, una estrategia que, según el activista, se ha mantenido en el nuevo sexenio.
Al pedir a la prensa que no tenga límites éticos y que cuestione al poder sin descanso, López Rabadán no solo se perfila como una defensora de la libertad de expresión, sino que lanza un guante retórico al Partido en el gobierno: si la prensa hace caso a su llamado, los focos de las investigaciones podrían apuntar también a los pasillos de San Lázaro y a Los Palacio nacional.
LA BRECHA ENTRE LAS PALABRAS Y LOS HECHOS
La legisladora panista concluyó su participación con un deseo: “Ojalá y tengamos un país en donde decir la verdad y ejercer la libertad de expresión no ponga en riesgo nunca nada”.
Sin embargo, mientras persista la colusión entre crim¡nales y autoridades, mientras los agresores de la prensa gocen de impunidad y mientras el discurso oficial estigmatice a los medios críticos, la frase sonará a una esperanza más que a una realidad alcanzable.
Hoy, ser periodista en México no es solo tener “uno de los mejores trabajos del mundo”, como aseguró López Rabadán. Para muchos, es una sentencia de muerte.
USTED ¿QUÉ OPINA?
—¿El reconocimiento a los periodistas es suficiente o deben aprobarse leyes más severas contra quienes atacan a la prensa?
—¿Cree que los políticos realmente respetan la libertad de expresión o solo la usan como bandera según les conviene?
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